Hoy leyendo la prensa de República Dominicana, he leído una noticia que me pone los pelos como escarpias,( Una sargento mata una adolescente recién parida)a pesar de que he leído muchas veces noticias similares a esta. Me sigue sorprendiendo el poco valor que allá le dan a la vida (sobre todo a la de los demás) y con qué facilidad se la quitan a la gente. Allí conseguir un arma es muy fácil; creo que hay más armas ilegales en manos de la población que permisos legales para poder tenerlas, simplemente es cuestión de tener un puñado de dólares. El llevar un arma da al individuo tal sensación de poder, que incluso la policía no uniformada, la lleva a la vista; pero no es solamente la policía, allá cualquiera porta un arma a vista de todos y nadie le dice nada. Recuerdo que la primera vez que vi a un individuo con un revólver metido entre el cinturón y el pantalón (lo llevaba en la espalda), tuve una sensación rara y me subió un frío agudo por la espina dorsal que todavía siento cuando me acuerdo de ello. No tengo miedo cuando ando por allá, ni siquiera cuando camino por el barrio (que es uno de los más conflictivos), pero hay que ir con siete ojos para no encontrarte enmedio de cualquier problema que haya por allí, pues no sabes en qué momento alguien va a sacar un arma de fuego y ponerse a dar tiros, muchos han muerto simplemente porque pasaban por allí o porque una bala perdida ha entrado en su casa. Nunca he entendido el por qué de tantas muertes evitables, y nunca entenderé por qué en los países de América no evitan todas estas masacres y todos estos abusos, solo hay que desarmar a la población y poner medidas severas para la obtención de permisos y armas. Da la impresión de que son insensibles a la vida, que para ellos "matar" es algo cotidiano y que todo el mundo lo hace.
Otro día hablaré de otra cosa que me llama mucho la atención y que también es cotidiano allá: La negación de ayuda en los accidentes de tráfico por el que ha provocado el accidente. Todos toman las de "Villadiego".
Otro día hablaré de otra cosa que me llama mucho la atención y que también es cotidiano allá: La negación de ayuda en los accidentes de tráfico por el que ha provocado el accidente. Todos toman las de "Villadiego".